Tiempos de Guerra… ¿AHORA?

Como muchos de vosotros pertenezco a una generación a la que de soslayo y con ganas de olvidar, los abuelos nos contaron por encima la tragedia unos años antes vivida. El horror de una guerra de clases socioeconómicas y políticas que, cual piezas de ajedrez, utilizaron a un pueblo desconcertado arrojándolos desnudos de coartada a una terrible guerra entre ‘hermanos’.

El terror de lo inhumano. La huella imborrable de la impotencia ante la injusticia, ante la violencia . Ese bofetón de realidad de las bajezas humanas , la patada de los miedos , la ignorancia convertida en odio y arrojada después sin medida de unos a otros.

El odio y el enfrentamiento entre familias, amigos, vecinos del mismo pueblo, calle o zona – eso fue lo más espantoso – me contaba mi abuela, y recuerdo que siempre se le llenaban los ojos de lágrimas – . ¿Cómo pudo ser?. Hermanos contra hermanos, amigos contra amigos. Nada tenía sentido o cualquier sentido real se había perdido entre las llamas del odio que arrastra a la tragedia .

Poco le importaba a mi abuela quién o quiénes fueron los culpables. Poco le importaban los bandos ni las ideologías. Mi abuela como otros muchos seguía llorando por el sentimiento devastador de recordar un país enfrentado, destruyéndose a sí mismo.

Ésa es la imagen que siempre quedó grabada en mi mente. El verdadero horror del que hablaba mi abuela .
Nadie se lo debió esperar.
Supongo que del mismo modo que no podríamos imaginar nosotros que un virus nos obligase a paralizar la rutina de nuestras vidas.

Hoy me asomo a este cielo lleno de ruido y nubarrones con absoluta tristeza, con incredulidad.

Porque AHORA parece ser que ya se ha decidido que es el MOMENTO de la estrategia. Esa que necesita de las masas para hacer ese ruido.  El momento de tomar el ‘toro por los cuernos’. No sé bien quién lo ha decidido ni me importa. ¿ DE VERDAD ? ¿ AHORA?

Ahora que todavía estamos llorando a nuestros muertos. Aturdidos por el encierro. Debilitados por la desorientación . Agotados por la incertidumbre. Sobresaturados de contacto virtual. Faltos de salir a respirar de verdad la vida. Todavía convalecientes y temerosos.

¿AHORA es el momento del ruido, del grito y de reclamar la cuenta ?

AHORA que todavía no hemos podido decir adiós en condiciones a todas las vidas perdidas, ni  acercarnos a nuestros hermanos en otras provincias… todavía no vamos a poder hacer compañía en los hospitales a los familiares que morirán  en los próximos días en esa terrorífica soledad . ¿Ahora? ¿ De verdad?

¿Es tal vez porque AHORA , bajo esa desorientación , somos todos marionetas perfectas para depositar la semilla del ODIO? ¿ Somos AHORA una vez más las piezas del tablero del juego estratégico de las manos invisibles que una y otra vez nos gobiernan?

¿ Cómo ha sucedido? ¿ Cómo hemos pasado del “ unidos saldremos de esta”, el aplauso solidario y la conciencia de protección hacia nuestros mayores…  al enfrentamiento ,  a la locura del insulto y del desprestigio?

Solo han hecho falta unas cifras que nos hiciesen sentir que ya estábamos un porcentaje más a salvo de una posible muerte, propia o de nuestros familiares, para hacer saltar los resortes escondidos.

Es tan triste.
No seamos portadores de esa semilla.
Seámoslo de esa otra que desea una tierra fértil y generosa para ser sembrada . Una tierra que pertenece a todos, que cree por encima de todo en los derechos humanos y que atiende a una sola bandera, la del bien común de todos los habitantes de este planeta.

@carmenmary /La Casa Del Mar

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